Un Plan de Salud

Dios nos ha dejado un plan para permanecer sanos
La atención médica de primera no tiene precio--sin embargo, ¿no sería algo maravilloso si no necesitáramos más a los médicos? ¿Sabe usted que hay una forma garantizada para que muchos médicos se queden sin trabajo? ¡Cuide su cuerpo! Los científicos han estado lanzando serias advertencias acerca del colesterol elevado, del uso de tabaco, de la tensión nerviosa, de la obesidad, y del alcohol, así que ¿por qué tentar a la suerte?
Los hospitales y las instituciones mentales están llenos de personas que ignoraron esas mismas advertencias. ¿Quiere usted unirse a ellos? A Dios le importa genuinamente el trato que usted le concede a su cuerpo. ¡Él nos ha dado un Plan de Salud gratuito y un manual para acompañarlo: La Biblia! Para aprender acerca de hechos asombrosos que le ayudarán a tener una salud abundante y larga vida, repase esta Guía de Estudio. Por favor, léala por completo antes de llegar a conclusiones apresuradas!
Dios dio reglas relativas a la salud, porque él sabe lo que es mejor para el cuerpo humano. Los fabricantes de automóviles colocan un "manual de operaciones" en la guantera de cada nuevo carro, porque ellos saben lo que es mejor para su producto. Dios, el que hizo nuestros cuerpos, también tiene un "manual de operaciones". Se llama la Santa Biblia. Ignorar este manual divino acarrea enfermedad, un razonamiento imperfecto y una vida malgastada. De igual manera, maltratar un carro (en contra del consejo del fabricante) tendrá como resultados serios problemas automovilísticos. El seguir las reglas de Dios (Salmos 67:2) tiene como resultados “preservación” de la salud y una vida más abundante (Juan 10:10). Dios nos indica cuáles son estas reglas, de manera que podamos evitar las trampas del Diablo.
Un cristiano comerá y beberá en forma diferente—lo hará para la gloria de Dios—y usará sólo aquellas cosas "que son buenas". Si Dios dice que algo no es adecuado para comer, debe tener una buena razón. El no es un rudo dictador, sino un Padre amante. Todos sus consejos son siempre para nuestro bien. La Biblia promete: "No quitará el bien a los que andan en integridad" (Salmos 84:11).
Nota: Ninguna persona entrará en el reino de los cielos por lo que coma. Aun el comer el alimento de los ángeles no le dará derecho a una persona al paraíso. Sólo la aceptación de Cristo Jesús como Salvador y Señor puede otorgar ese derecho. Sin embargo, el comer sin sabiduría, puede hacer que una persona se pierda, porque arruinará su capacidad de juicio y la hará pecar.
Pregunta: ¿Cuando Dios creó al hombre, qué le dio para que comiera?  
Respuesta: Le proveyó una dieta perfecta.
"Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla... y todo árbol en que hay fruto y que da semilla". "De todo árbol del huerto podrás comer" (Génesis 1:29; y 2:16).
Pregunta: ¿Cuál es ese plan?
Respuesta:   El régimen que al principio Dios dio a los humanos se componía de frutas, granos (legumbres secas y cereales) y nueces. También las verduras fueron agregadas un poco más tarde (Génesis 3:18).
¿Qué Dice el Señor?
Efesios 2.10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparo de antemano para que anduviésemos en ellas.
Jeremias 29.11 Porque yo se los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Dios tenia un buen plan preparado para cada uno de nosotros, antes de que hiciéramos nuestra aparición sobre este planeta. El plan específico para cada uno de nosotros no es un plan de fracaso, tristeza, pobreza, enfermedad y dolencias. Su plan es un buen plan, un plan para vida, salud, felicidad y satisfacción.



"Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma" (3 Juan 2).

"Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Corintios 10:31).