Aminoàcidos, fuente de salud

Toda la proteína presente en el cuerpo humano se compone de bloques separados:son aminoácidos. Si varios aminoácidos están conectados entre sí, surgen las proteínas.
Nuestro cuerpo se compone de 20 por ciento de las proteínas. Ellos son la base de todos los procesos internos. Especialmente el metabolismo de las proteínas tienen muchas funciones: forman las herramientas químicas de las células, llamadas enzimas. Las enzimas que transportan nutrientes. Ellos regulan el metabolismo y los procesos de crecimiento de todos los organismos. También protegen el sistema de inmunidad contra la enfermedad y toxinas.
El colágeno es la principal proteína de las especies de mamíferos. El colágeno es en gran medida responsable de la estanqueidad de la piel.
El sistema digestivo descompone estas proteínas y las  transforma en aminoácidos. Estos se acumularán en la parte posterior del hígado,y las proteínas a través de la pared intestinal  a la sangre, y a través de la sangre en todas las partes del cuerpo. Las funciones metabólicas se producen sólo cuando cada aminoácido está disponible en cantidades suficientes en el cuerpo. Sólo entonces uno también se siente muy bien y equilibrado.

La falta de un solo aminoácido ya conduce a un balance negativo de nitrógeno en el cuerpo. Cada aminoácido está en función de la frecuencia con la que se produce en ciertas proteínas necesarias. No sólo mala digestión (cuando la fuente de alimentación ya no es o no suficientemente puede ser dividido en componentes útiles) es una causa potencial de una falta de aminoácidos. También un aumento de la carga en el cuerpo o dieta desequilibrada puede causar una deficiencia.
La necesidad de aminoácidos varía de persona a persona y puede tambien variar por el estrés físico o psicológico, pero también aumentar en particular durante la recuperación de la enfermedad. Este es el caso de muchas enfermedades de estilo de vida tales como la obesidad, la diabetes, la artritis y las enfermedades del corazón.
 Los aminoàcidos 
Los aminoácidos que son esenciales en la dieta humana fueron establecidos en una serie de experimentos liderados por William Cumming Rose. Estos experimentos involucraron dietas elementales a estudiantes graduados saludables. Estas dietas consistieron en almidón de maíz, sacarosa, mantequilla sin proteína, aceite de maíz, sales inorgánicas, las vitaminas conocidas, un “caramelo” hecho con extracto de hígado saborizado con aceite de menta (para suplir una deficiencia de cualquier vitamina desconocida), y mezclas de aminoácidos individuales altamente purificados. El Dr. Rose notó síntomas de nerviosismo, fatiga y mareos en mayor o menor grado cuando los sujetos eran privados de un aminoácido esencial.
La deficiencia de aminoácidos esenciales debe ser distinguida de la malnutrición por deficiencia de proteínas, la cual puede manifestarse como marasmo o síndrome de kwashiorkor. El kwashiorkor fue alguna vez atribuido a una deficiencia de proteínas en individuos que consumen suficientes proteínas. Sin embargo esta teoría ha sido desafiada por hallazgos que revelan que no existen diferencias en las dietas de niños desarrollando marasmo en comparación con los que desarrollan.
Los aminoácidos esenciales son aquellos que el propio organismo no puede sintetizar por sí mismo. Esto implica que la única fuente de estos aminoácidos en esos organismos es la ingesta directa a través de la dieta. Las rutas para la obtención de los aminoácidos esenciales suelen ser largas y energéticamente costosas.
Fuente de aminoàcidos

Cuando un alimento contiene proteínas con todos los aminoácidos esenciales, se dice que son de alta o de buena calidad, aunque en realidad la calidad de cada uno de los aminoácidos contenidos no cambia. Incluso se pueden combinar (sin tener que hacerlo al mismo tiempo) las proteínas de legumbres con proteínas de cereales para conseguir todos los aminoácidos esenciales en nuestra nutrición diaria, sin que la calidad real de esta nutrición disminuya. Algunos de los alimentos con todos los aminoácidos esenciales son: la carne, los huevos, los lácteos y algunos vegetales como la espelta, la soja y la quinoa. Combinaciones de alimentos que suman los aminoácidos esenciales son: garbanzos y avena, trigo y habichuelas, maíz y lentejas, arroz y maní (cacahuetes), etc. En definitiva, legumbres y cereales ingeridos diariamente, pero sin necesidad de que sea en la misma comida.
No todos los aminoácidos son esenciales para todos los organismos (de hecho sólo nueve lo son), por ejemplo, la alanina (no esencial) en humanos se puede sintetizar a partir del piruvato.
El triptófano es un aminoácido esencial, es decir, que sólo se obtiene a través de la alimentación. Abunda en los huevos, el amaranto, la leche, los cereales integrales, el chocolate, la avena, los dátiles, las semillas de sésamo, los garbanzos, las pipas de girasol, las pipas de calabaza, los cacahuetes, los platanos, la calabaza y la espirulina. Las personas que no ingieren estos alimentos tienen mayor riesgo de deficiencia de triptófano así como aquellas personas sometidas a altos niveles de estrés. Para un buen metabolismo del triptófano se requieren niveles adecuados de vitamina B6 y de magnesio.

Hay nueve aminoácidos esenciales que podemos encontrar en los alimentos.
  1. Histidina: Es importante en la producción de glóbulos rojos y blancos. Un dato curioso es que este aminoácido ayuda en el tratamiento de la sordera nerviosa. Arroz y trigo son ricos en histidina.
  2. Isoleucina: Este tiene que ver mucho con la formación de hemoglobina y la reparación del tejido muscular. Además, colabora estabilizando el azúcar en la sangre y, en consecuencia, mantiene los niveles de energía en el cuerpo. Se encuentra en alimentos como los huevos, el pescado, los garbanzos, lentejas y las almendras.
  3. Leucina: Es fundamental en el crecimiento de los niños y libera mucha energía durante la práctica de cualquier ejercicio. Se encuentra en la avena, los frijoles y el maíz.
  4. Lisina: Es vital para la concentración y la absorción del calcio. Su consumo tiene que ver con la prevención de problemas de fertilidad. Alimentos como el queso, las papas, las habas y la leche son principales fuentes de lisina.
  5. Metionina: Este ayuda con la descomposición de las grasas. Apoya las funciones del hígado y entrega aportes de azufre al organismo. Si consumes carne, huevos, semillas, yogurt y ajo seguramente tendrás los beneficios de la metionina en tu organismo.
  6. Fenilalanina: La fenilalanina controla el hambre y los antojos de alimentos. Además se utiliza para abstinencia del alcohol y para controlar el dolor. Si comes cacahuates, quesos y semillas de sésamo seguramente también cumplirá otras de sus funciones en ti, como por ejemplo levantar el ánimo.
  7. Treonina: Los anticuerpos son vitales para la defensa del organismo. Colabora para no producir acumulación de grasas y sus fuentes más comunes son el trigo, el arroz integral y los cacahuates.
  8. Triptófano: Este aminoácido cumple un carácter esencial, ya que tiene que ver con la producción de serotonina, importante componente en el bienestar del cerebro y ayuda a regular los ciclos de sueño. Alimentos como el atún, las semillas, el cordero y los huevos evitan el insomnio, la impaciencia, la depresión y la ansiedad.
  9. Valina: Cuando te raspas la piel y tus tejidos se regeneran rápidamente, no es un asunto de arte de magia, es que el aminoácido valina cumple con esa importante función. Además es un componente que se utiliza para las personas que se recuperan de la adicción a las drogas. La soya es principal fuente.
"Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma" (3 Juan 2).

"Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Corintios 10:31).